La biosfera del Río Plátano ha sido declarada como Patrimonio de la Humanidad.

En 1982, la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) declaró a la Reserva de la Biosfera del Río Plátano como patrimonio de la humanidad. Ubicada en el corazón de "La Mosquitia hondureña", es parte del Corredor Biológico Mesoamericano y abarca aproximadamente 8,000 km2. Es un sitio de orgullo nacional por su diversidad cultural y biológica. El Río Plátano alberga importantes áreas marinas costeras y coralinas, y una variedad de hábitat, que incluyen extensos bosques lluviosos, sabanas de pino, manglares, y cayos. El 50 por ciento de los ecosistemas de Honduras están representados en el siete por ciento del territorio nacional que representa la Biosfera de Río Plátano.

Esta región es además, el hogar de cinco pueblos diferenciados, los indígenas miskitos, tawahkas y pechs, los garífunas y los mestizos, comunidades que todavía conservan las tradiciones y estilo de vida de sus antepasados.

La riqueza cultural es parte del interés de numerosos arqueólogos en la zona, debido a los misteriosos petroglifos a lo largo de las riveras de los ríos. Las leyendas locales hablan de la existencia de una gran ciudad ancestral, llamada "Ciudad Blanca" que ha despertado múltiples exploraciones en la selva de la Reserva.



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